Agua de calidad y sin interrupciones: Hacia un sistema digno en Melilla
El acceso al agua es un servicio esencial y un derecho básico. Sin embargo, en Melilla persisten dos problemas clave: la baja calidad del agua, especialmente para el uso diario como ducharse, y los frecuentes cortes en el suministro, muchas veces sin previo aviso.
La mala calidad del agua no es solo una cuestión de comodidad, sino también de salud, ya que puede provocar sequedad, irritación en la piel y afectar negativamente al cabello. Además, contribuye al deterioro de electrodomésticos, tuberías y elementos del hogar, generando un coste añadido para las familias.
Esta situación impacta directamente en la calidad de vida de la ciudadanía, generando molestias e incertidumbre en el día a día.
Ante ello, se propone:
Mejorar los sistemas de tratamiento para reducir la dureza del agua.
Invertir en infraestructuras que eviten averías y cortes.
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Garantizar una comunicación clara y anticipada ante cualquier interrupción.
Definitivamente garantizar agua de calidad y sin cortes no es un lujo, es una necesidad básica y una responsabilidad pública.
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